Instalar un sistema de climatización es una decisión importante que afecta al confort diario, al consumo energético y a la estética de la vivienda. Muchas personas dudan entre dos soluciones muy habituales en el ámbito residencial: el sistema multisplit y el sistema por conductos. Ambos permiten climatizar varias estancias, pero funcionan de manera distinta y no siempre convienen en los mismos casos. Si te estás preguntando qué opción encaja mejor según los metros de tu vivienda, el uso que vas a darle y el presupuesto disponible, te explicamos qué debes tener en cuenta para tomar la mejor decisión evitando errores costosos.
Qué es un sistema multisplit y cómo funciona
El sistema multisplit se basa en una única unidad exterior conectada a varias unidades interiores, normalmente murales, aunque también pueden ser de cassette o suelo-techo. Cada unidad interior se instala en una estancia distinta y permite regular la temperatura de forma independiente. Esta flexibilidad es una de sus principales ventajas, ya que cada habitación puede climatizarse solo cuando se necesita, lo que favorece el ahorro energético en determinados perfiles de uso.
Desde el punto de vista de la instalación, el multisplit requiere pasar tuberías frigoríficas y desagües hasta cada unidad interior. Aunque no necesita grandes obras, sí implica cierta planificación para integrar los equipos de forma estética. Es una solución muy habitual en viviendas ya construidas, donde no existe preinstalación y se busca minimizar las reformas.
Qué es un sistema de aire acondicionado por conductos
El sistema por conductos funciona mediante una unidad interior oculta, normalmente en un falso techo, que distribuye el aire a las distintas estancias a través de una red de conductos. El usuario percibe solo las rejillas de impulsión y retorno, lo que aporta una estética limpia y uniforme en toda la vivienda. La climatización es generalmente centralizada, aunque los sistemas actuales permiten zonificar para controlar la temperatura por áreas.
Este tipo de instalación requiere obra, ya que es imprescindible disponer de espacio para los conductos. Por ello, es especialmente recomendable en viviendas de obra nueva o reformas integrales. A cambio, ofrece un alto nivel de confort, un reparto homogéneo del aire y una integración visual superior a otras soluciones.
Metros cuadrados: cuándo conviene cada sistema
Los metros de la vivienda son un factor clave para decidir entre aire acondicionado por conductos o multisplit. En pisos pequeños o medianos, de hasta unos 80 o 90 metros cuadrados, el multisplit suele ser una opción eficiente y equilibrada. Permite adaptar la potencia a cada estancia y evitar sobredimensionar el sistema, algo importante para mantener un consumo ajustado.
En viviendas más grandes, especialmente a partir de 100 metros cuadrados, el sistema por conductos gana protagonismo. Distribuye mejor el aire en superficies amplias y garantiza una temperatura más uniforme, evitando diferencias térmicas entre estancias. Además, en casas con pasillos largos o muchas habitaciones, el multisplit puede volverse complejo y menos estético debido al número de unidades interiores necesarias.
Uso habitual: confort, horarios y tipo de ocupación
El uso que se hace del aire acondicionado también influye directamente en la elección de multisplit o conductos. Si la vivienda se utiliza de forma parcial, con estancias que solo se ocupan en momentos concretos, el multisplit ofrece una ventaja clara. Permite encender únicamente las habitaciones necesarias, lo que se traduce en un consumo más racional cuando no toda la casa está en uso.
Por el contrario, en hogares donde se busca un confort constante en todas las estancias, el sistema por conductos resulta más adecuado. Mantiene una temperatura estable y homogénea durante largos periodos, algo especialmente valorado en viviendas familiares o en zonas con climas extremos. La posibilidad de zonificación mejora aún más esta experiencia, adaptando el sistema a distintos horarios y necesidades.
Presupuesto inicial y costes a largo plazo
El presupuesto es uno de los puntos que más dudas genera al realizar la comparación de aire acondicionado por conductos o multisplit. En términos generales, el multisplit suele tener un coste inicial más bajo, sobre todo cuando se instala en viviendas existentes sin obra. El precio depende del número de unidades interiores, pero permite ajustar la inversión de forma progresiva.
El sistema por conductos implica una inversión inicial mayor, principalmente por la obra y la complejidad de la instalación. Sin embargo, a largo plazo puede resultar más eficiente en viviendas grandes, ya que trabaja de forma más equilibrada y reduce picos de consumo. Además, su mantenimiento suele ser más sencillo desde el punto de vista visual y de limpieza de espacios.
Eficiencia energética y consumo eléctrico
Ambos sistemas, multisplit o conductos, pueden ser muy eficientes si se eligen equipos de calidad y con una potencia bien calculada. No obstante, el comportamiento energético es diferente. En el multisplit, el rendimiento puede verse afectado cuando funcionan varias unidades interiores a la vez, especialmente si el sistema no está correctamente dimensionado.
En el aire acondicionado por conductos, la eficiencia depende en gran medida del aislamiento de la vivienda y del diseño de la red de conductos. Un buen aislamiento y una correcta zonificación pueden convertirlo en una opción muy eficiente, incluso en climas exigentes. En cualquier caso, contar con un instalador profesional es determinante para optimizar el consumo.
Estética, ruido y confort acústico
La estética es un aspecto cada vez más valorado. El sistema por conductos destaca claramente en este punto, ya que oculta completamente el equipo y mantiene una imagen limpia en todas las estancias. Además, el nivel de ruido percibido suele ser bajo, al estar la unidad interior alejada de las zonas de descanso.
El multisplit, aunque ha mejorado mucho en diseño y silenciosidad, implica la presencia visible de unidades interiores. El confort acústico es bueno en equipos modernos, pero depende de la calidad del aparato y de una correcta instalación. Es una cuestión a valorar especialmente en dormitorios y espacios de trabajo.
Qué opción elegir según tu perfil
No existe una solución universal. Elegir entre aire acondicionado por conductos o multisplit depende de combinar metros, uso y presupuesto con realismo. En pisos pequeños o reformas sin obra, el multisplit es práctico y flexible. En viviendas amplias, de obra nueva o reformas integrales, los conductos ofrecen un nivel de confort superior y una estética más cuidada.
La clave está en analizar tu vivienda y tus hábitos antes de decidir. Un estudio previo de cargas térmicas y un asesoramiento profesional marcarán la diferencia entre una instalación correcta y una inversión poco eficiente, algo que resulta clave a la hora de decidir si instalar multisplit o conductos. Para este fin podemos ayudarte desde TSclima. Pídenos presupuesto sin ningún tipo de compromiso para la instalación de tu aire acondicionado en Valencia y nos pondremos en contacto contigo para evaluar tu vivienda y tus necesidades. Te ayudaremos con total transparencia a decantarte entre un multisplit o un aire acondicionado por conductos. Somos profesionales con amplia experiencia en servicios de instalación, mantenimiento y reparación de sistemas energéticos. Trabajamos para que cada uno de nuestros clientes disfrute de un aire acondicionado fiable, eficiente y, sobre todo, adaptado a cuales sean sus necesidades reales.
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